Hay sectores de la sociedad, en donde están incluidos periodistas e intelectuales, además de la masa política, que reprochan la marcha del 31 de agosto próximo, porque suponen que es la antesala de la candidatura de Blumberg para Gobernador de la provincia.
A su persona le adosan el mote de fascista, y bueno sería para aquellos que utilizan esta suerte de muletilla por el solo hecho de QUE QUEDA BIEN, primero lean qué fue y qué es el fascismo, y después vean cómo lo utilizan. El fascismo ha sido asociado siempre a un exagerado nacionalismo y militarismo del poder civil, con la intención de subordinar ideas a ese poder. Y no veo, aunque le busque la vuelta, que el Ing. Blumberg responda con su personalidad a tal perfil.
Al contrario... Si a mí me pasara lo que a él, ni ganas de vivir tendría y no tengo un solo hijo.
También dicen que por su posición económica, es indiferente a la inseguridad que padecen los sectores con menos recursos o más bajos de la sociedad, y eso realmente es no saber cómo seguir ensuciándolo, porque nunca escuché que pidiera seguridad para ricos.
Blumberg se ha transformado en una suerte de monstruo fascista que atenta contra el Estado porque esconde intereses golpistas y por tal yo entiendo antidemocráticos.
Ahora aquí vienen los interrogantes. El piquetero D’Elía declaró que la Plaza de Mayo “SOLO ES DE LAS MADRES Y LAS ABUELAS” (sic). Por tanto ninguno de nosotros tiene soberanía sobre la plaza. Cierra las puertas de cualquier manifestación, no sólo a Blumberg, sino a cualquiera que intente manifestar, inclusive a las mismísimas manifestaciones piqueteras y políticas por lo que tal actitud corta la libertad de expresión. Una libertad propia de los gobiernos democráticos e impropia de los gobiernos fascistas.
Entonces, si Blumberg es fascista, ya que según el piquetero político lucra con la muerte de su hijo para ser candidato, él ¿qué es? ¿Cómo se califica a un funcionario público que corta con una tijera el alambrado de un predio cerrado violando la propiedad privada? ¿Cómo calificamos a un líder piquetero que toma una comisaría?
Siguiendo con ese absurdo y ridículo razonamiento, la estación Avellaneda podría ser propiedad de los padres y familiares de los allí asesinados Kosteky y Santillán. Avenida Cabildo y José Hernández ser una vereda privada de los padres del chico asesinado Marcenac y así, sucesivamente. D’ Elia demuestra ser un personaje impresentable de este gobierno, con un capital cultural benévolamente paupérrimo.
Para finalizar voy a citar una pequeña frase de Bertolt Brecht que creo refleja esta realidad comentada... (LA EXCEPCION Y LA REGLA)
“Consideren extraño lo que no lo es. Tomen por inexplicable lo habitual. Siéntanse perplejos ante lo cotidiano. Traten de hallar un remedio contra el abuso. Pero no olviden que la regla es el abuso.”
DESDE ESTA COLUMNA, APOYAMOS LA MARCHA A LA PLAZA DE MAYO Y ALLÍ ESTAREMOS






