Argentina cambiará sin lugar a dudas cuando quienes tienen la responsabilidad de gobernarla lo hagan, con las licencias del caso, decididamente con seriedad y por sobre todas las cosas con responsabilidad hacia los gobernados.
A menudo parece que la clase dirigente se olvida que proviene de un mismo “meollo” común. Es un emergente social que en muchos casos lleva la ventaja de una instrucción intelectual avanzada, que lo transforma en un individuo políticamente más apto que otros para tomar decisiones.
Pero convengamos que hemos visto desfilar por las rutas políticas a infinidad de berborrágicos doctos económicos, ignotos y “berretas” contadores, leguleyos de mala muerte” y hasta doctores en medicina practicantes del “borocotisismo”, por lo que ostentar títulos en nuestro país resulta algo que a todas luces no da garantías de nada.
Basta ver los resultados de los exámenes de ingreso en
En fin, un presidente debe tratar de vivir lo mejor posible, viajando lo más posible y trabajando lo mejor que pueda. Así sus ministros y sus jueces, pero hasta ahí. El resto, esa catarata de gente que necesita de la línea sesenta para llegar al Congreso, y me estoy refiriendo a Senadores, Diputados, asesores, y cuantos otros “ores” se les ocurra creo que deberían dar el ejemplo por la patria. Señores... ¡son profesionales! ¡A trabajar por y para
Veamos cuántos comulgan con esta idea.
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