Hoy, el Jefe de
Gabinete Kapitanich justificó las nuevas trabas impuestas a las ventas por
Internet. “Debemos preguntarnos si se quiere que haya industria argentina,
trabajadores argentinos. Lo que hacemos es defender la plata de los argentinos,
defender el interés nacional", dijo el funcionario, muy funcional por
cierto a las ordenes “emanadas de la superioridad”.
Además, agregó
haciendo una comparación lamentable
que el dólar blue, o paralelo, o negro es tan ilegal como la cocaína. Que son
precisamente los narcos quienes alientan ese mercado para tener la posibilidad
de comprar en el país productos a precio “de
remate”, tal el término que utilizó el Sr. Jefe de Ministros.
Si así fuera y en
atención a que en referencia a la lucha contra el narcotráfico, se han
dispuesto 100.000 efectivos de las cuatro
fuerzas (Policía (1), Gendarmería (2), Prefectura (3) y ¿FFAA? (4) violando la
ley de defensa interior), algo está fallando porque la droga sigue pancha por su casa. ¿Cómo van a combatir
el tráfico ilegal de dólares? ¿Cómo lo están haciendo con la droga?
¿Secuestrando dólares? ¿Allanando casas de cambio y cuevas? ¿Deteniendo a los “dólar-traficantes”?
¿Decomisando dólares? Sin ánimo al desánimo me animaría a suponer que el -éxito-
será colosal... O sea, el dólar blue
seguirá circulando y aumentando de la misma manera en que la política
antidrogas no ha conseguido siquiera rozar al narcotráfico en la argentina.
Claro... usted se estará preguntando de qué política antidrogas me habla... De
ninguna, disculpe.
Volviendo al tema
de las declaraciones del “Koqui”, si defender la plata de los argentinos, la
industria argentina y el trabajo argentino es de verdad esto que están
haciendo, uno tendría ganas de murmurarles al oído que -muchas gracias... en serio... agradecemos la voluntad, el empeño y la
dedicación, gracias, gracias, gracias eternas...-, mientras con una mano
nos tocamos parte de nuestra genitalidad del lado opuesto para contrarrestar
cualquier maleficio producto de la “cadena del desánimo”.
Para finalizar
quiero hacer referencia a las nuevas series de estampillas lanzadas con un
slogan que pone en evidencia hasta dónde el gobierno está dispuesto a trabajar
en la cooptación de voluntades utilizando los recursos del Estado ( o sea, los
suyos y los míos). Imprimir (¿habrá sido en la imprenta de Boudou?) estampillas
con la frase “La Década Ganada” es la prueba de cómo se está trabajando con el
aparato propagandístico al máximo de su expresión. Lástima que se olvidaron de
algunas otras estampillas de esa década: la de la Bodega nueva de Lázaro, la de
Lázaro, la de Once, la de Ciccone, la de Jaime, la de la energía y tantas otras
que sería aburrido enumerar... por lo doloroso ¿vió?.
Termino con el
pensamiento de un ex-presidente argentino: "A partir de hoy gobernaré para
todos los argentinos y reclamaré el concurso de cuantos comparten los anhelos
del pueblo, cualquiera que sea su militancia política y sin otra condición que
su honestidad y su capacidad. Abandono toda tarea partidista y declaro
solemnemente que desde la Casa de Gobierno no se hará política de partido.
Debemos terminar con el sectarismo y la intolerancia." (A. Frondizi)
Sin partidismos...
¿Y si comenzamos a releer la historia tratando de aprender algo?

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