24 enero 2014

FRASES HECHAS

Todo un arsenal de palabreríos al servicio de la demagogia. Un rara habilidad de nuestra clase política "ilustradísima", en su gran mayoría con textos que van desde Patoruzú, pasan por Mafalda y terminan con citas de algún filósofo, sociólogo o pensador extraída siempre de lo único que son capaces de leer: los libros de autoayuda.
Es que si no contaran con el auxilio de los mencionados textos, mal podrían exponer durante horas en esas groseras sesiones en donde tanto la cámara de Diputados como la de Senadores adquieren el aspecto y el olor del café "Los dos Billares". Mucho "chamuyo", mucho bostezo, mucha siesta, mucha pérdida de tiempo para justificar billeteras rebosantes, y muy pero muy poca iniciativa privada (perdón por esta licencia "neoliberal noventista").
Pero cuidado que no todo pasa por adivinar lo que dirán dentro del magnánimo recinto del Congreso. Uno ya sabe con qué se vienen los Ministros, Secretarios y demás adláteres del Kirchnerismo y sus "afanos" (perdón... en realidad debe leerse "afines"). Mucho palabrerío muy lindo por cierto, pero cuando uno intenta descifrar en su intelecto los conceptos vertidos especialmente por Jorge Kapitanich (actual Jefe de Gabinete de Ministros) comprende la vacuidad no solo de las palabras sino la absoluta ausencia de una idea integradora del más elemental de los conceptos. ¿Se entiende?...
Y llegando a la cima del poder encontramos a quien es más predecible que una paloma con colitis sobrevolando sobre nosotros. Cristina Kirchner desde su "todos y todas" hasta su recreación de la lengua castellana con el PresidentA ha llevado adelante una verdadera revolución parlanchina. Hablar poco tiene sus beneficios, pero exagerar la lengua conlleva el riesgo del ridículo. Alguien afirmó por allí que es preferible estar callado y que todos crean que sos un idiota, a abrir la boca y lo ratifiques.
No es el caso de la Señora PresidentE, ¡por favor! Es solo una opinión ilustrada con un ejemplo que por casualidad han quedado hilvanados en el devenir del texto. Y Cristina ha hablado tanto que se necesitarían horas y horas de audio para desmentir sus propias mentiras.
Esto de que nadie soporta un archivo es una gran verdad que a muchos funcionarios los vuelve locos. Tal vez sea esa la causa por la que el periodismo independiente les es tan molesto a quienes hoy manejan el poder.
Por estas horas la economía argentina no pasa por sus mejores momentos. Dimes y diretes. Dichos y des-dichos... todo va quedando grabado. Todo registrado para que en ocasiones como estas los argentinos no perdamos la memoria de cosas que fueron dichas con firmeza, decisión e incondicionalidad. Señores, les presento a nuestra PresidentE hablando del dólar hace apenitas dos años y de la devaluación hace apenitas 8 meses.
Periodismo independiente para que usted no se olvide quién es quién... 



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